HOME | DONE | PREGUNTE AL RABINO | CONTÁCTENOS
 
Jabad.com - Torá, judaísmo e información judaica Historias
Jabad.com » Historias » Historias Jasídicas » Disculpa aceptada
ImprimirEnvie esta pagina a un amigoComparta esto
Comentario5 Comentarios

Disculpa aceptada

Lleno de alegría, el dueño de casa se apresuró a servir al huésped...

Las tinieblas habían descendido sobre la pequeña ciudad de Gostynin. Todos los habitantes rápidamente fueron a dormir, sus puertas y ventanas cerrada firmemente contra la fría noche. Para el viajero que arribaba a la ciudad, fue una imagen no deseada. Cansado, débil y hambriento, no tenía a dónde ir, ningún lugar para hacer reposar su agotada cabeza.

Repentinamente, a lo lejos, vio una luz brillando en una de las ventanas. Suspirando aliviado, corrió en esa dirección y golpeó a la puerta, esperando que se le permitiera pasar la noche. Era el hogar de Rabí Iejiel Meir de Gostynin.

Una sonrisa iluminó el rostro de Rabí Iejiel Meir cuando abrió la puerta. "¡Shalom Aleijem Reb Id! ¡Bienvenido!" Exclamó, mientras hacía entrar al extraño.

El silencio reinaba en la pequeña cabaña; todos los miembros de la familia hacía mucho que habían ido a dormir. Lleno de alegría, el dueño de casa se apresuró a servir al huésped un vaso de té caliente y torta. Sin embargo, cuando el visitante terminó su bebida y no quedaba una miga en el plato, Rab Iejiel Meir, percibiendo que su invitado aun estaba hambriento, buscó por toda la casa un poco más de comida. Para su deleite, halló algo de avena cruda y una cucharada de grasa para cocinar. Aunque nunca antes había intentado cocinar antes, el dueño de casa, la puso en el horno y luego, con su rostro sonriente sirvió la comida a su huésped. Mientras el visitante acababa con la comida, el dueño de casa, sonreía con placer.

Cuando terminó la comida, Reb Iejiel se apresuró a preparar una cama caliente para el visitante, la suya propia, pues en la pequeña casa no había lugar para otra cama. Mientras el viajero dormía profundamente, el anfitrión se inclinó sobre sus volúmenes talmúdicos durante toda la noche, estudiando con creciente entusiasmo.

Por la mañana el viajero despertó de su sueño reparador y fue a la sinagoga. Tras las plegarias, durante el transcurso de la conversación con los aldeanos, descubrió que su anfitrión no era otro que el ilustre Rabí Iejiel Meir de Gostynin. Profundamente avergonzado y preocupado, se aproximó al tzadik, el hombre santo, para pedirle perdón.

"Me rehúso a aceptar una disculpa tuya" fue la respuesta.

"Pero" protestó el viajero "Yo no sabía de quien era la casa, o en la cama de quien he dormido. Si lo hubiera sabido no le habría causado tales problemas al tzadik".

Rabí Iejiel Meir permaneció inconmovible, pero el viajero, ansioso por ser perdonado, persistió en sus explicaciones.

Al final Rabí Iejiel Meir declaró "Si prometes hacer lo que te digo, acepto tus disculpas".

Por un instante el viajero vaciló. ¿Quizás el tzadik había visto dentro de su alma y discernido algún pecado reprensible que necesitaba rectificación? ¿Podría llevar a cabo un estricto régimen de arrepentimiento que el tzadik requiriera de él?

No importa, decidió, sacudiendo la cabeza. Si necesitaba enmendarse, estaba preparado, sin tener en cuenta qué fuera. Mientras Rabí Iejiel Meir aceptara sus disculpas sinceras, todo valía.

"Todo lo que el tzadik me pida, estoy dispuesto a cumplir" prometió solemnemente.

El rabí sonrió. "Bien" dijo "Esto es lo que te pido. Toda vez que pases por la ciudad de Gostynin, vendrás a mi casa y serás mi huésped. ¿Cuándo tendría la oportunidad de cumplir la mitzvá de hospitalidad, hajnasat orjim, como lo hice esta vez? ¡La gente del pueblo me despoja de ella!"

ImprimirEnvie esta pagina a un amigoComparta esto
Comentario5 Comentarios

Por Mirish Kiszner
Es maestra, consejera y disertante, actualmente vive en Jerusalem. Ha publicado cientos de artículos en numerosas publicaciones judías. Su último libroExtraordinary Stories about Ordinary People (Artscroll), recopila historias de gente común.

El contenido de esta pagina es de propiedad intelectual del autor, editor y / o Chabad.org, y es producido por nuestro socio en el contenido, Chabad.org. Si ha disfrutado de este articulo lo invitamos a distribuirlo, estipulando que ha cumplido con la politica de derechos de autor.
 

Comentarios de Lectores
Últimos comentarios:
Enviado: Jan 10, 2010
creo que que fue fantastico
la forma de actuar del ravino fue sin presedentes solo los santos actuan asi y asi todos deberiamos actuar de esa misma forma
Enviado Por milton carrillo, santa marta, colombia

Enviado: Jan 9, 2010
enhorabuena!!!!
eso ,ha sido para mi leer este testimonio, me ha servido, siii, me ha servido para recordar mi genealogia, que muchas veces se quebranta por las adversidades que afrontamos, yo le digo !!!!, enhorabuena por ud. !!!!!!
Enviado Por florecita del campo, maturin, venezuela

Enviado: Jan 7, 2010
La humildad
No soy judia, pero me parece excelente la accion del Rabi Lejiel Meir que nos dio una leccion de humildad no solo a su pueblo judio sino a todos los demas que lean este articulo.
A mi me sucedio algo semejante en mi pais, cuando hospede en mi casa a 12 personas de mi iglesia que asistian a un congreso de musica. Cuando todos estaban acostados en colchonetas en la sala de mi casa, me di cuenta que la persona de mayor rango esta en la esquina al lado de la puerta. Entonces lo llame y lo lleve a uno de los cuartos donde se estaban durmiendo otros hermanos. El tambien me dio una leccion de humildad. Y tenia un nombre hebreo; se llamaba Caleb.
Enviado Por Alicia Garcia, Nueva York, USA

Enviado: Jan 5, 2010
disculpa aceptada..
que gran enseñanza pues muchas veces no nos damos cuenta que despojamos a las mejores personas de poder hacer una mitsva. gracias por la entrega que a diario tenemos de ustedes que cuidan del pueblo con sus enseñanzas.B"H.
Enviado Por Anónimo, pasto, colombia
via lubavitchcolombia.com

Enviado: Jan 5, 2010
Interesante y atractiva lectura
Un buen tema, en ella aprecio el valor que tiene la solidaridad que contrasta con la acción del viajero..
Enviado Por Carlos Ramos T., Nasca, Perú
via jabadperu.com



 


Historias Jasídicas
Un Consejo Para Recolectar Fondos
Ladrones Santos
Confiar en el
Errores Básicos
Humilde de Verdad
El Equilibrista
Un anciano en la isla
Disculpa aceptada
¿Quién es Eliyáhu hanaví?
Una oportunidad perdida
El licor maravilloso
La vida previa del Baal Shem Tov
El juramento
Una Letra Borrada
Un caballo cosaco
Mostrando 46 - 60 de 67