HOME | DONE | PREGUNTE AL RABINO | CONTÁCTENOS
 
Jabad.com - Torá, judaísmo e información judaica Parashá
Jabad.com » Parashá » Bereshit » Vaietzé  » Comentaristas de la Parashá » El Intelecto – ¡una gran herramienta!
ImprimirEnvie esta pagina a un amigoComparta esto
Comentario2 Comentarios

El Intelecto – ¡una gran herramienta!


La mayoría de las personas estarán de acuerdo en que el intelecto es una de las herramientas más útiles. Pero existe una diferencia muy considerable en cómo y cuándo usarlo.

Algunos dirán: "yo uso mi intelecto para los desafíos físico - materiales de la vida: para mis negocios, escribir un currículo, comprar una casa, construir un barco, programar una computadora. Éstos son los tipos de cosas para los cuales la razón y la lógica servirán como guías indiscutibles. Pero cuando traslado esto a mi vida interior, espiritual - convicciones religiosas, amor por la familia, momentos para la meditación y oración - no puedo racionalizar o pesar con las balanzas de la lógica. Éstas son áreas en las que yo me rindo a mi subconsciente intuitivo."

Otros hacen un razonamiento diferente: "Al contrario," - dicen, " la guía de la mente es muy necesaria en el aspecto espiritual de la vida. Precisamente debido a su fragilidad, es muy vulnerable a la corrupción. Con respecto a mis esfuerzos materiales, yo puedo permitirme operar en "piloto automático"; los aspectos materiales no son tan importantes para mí, si ellos no resultan tan exactos como deberían ser, no es el fin del mundo. Pero en mi vida espiritual que es mucho más importante para mí, quiero hacer lo correcto. Allí, yo someto cada acción, pensamiento y sentimiento a la herramienta de medición más precisa que tengo, mi intelecto."

¿Cuál de los dos pensamientos es el correcto, quién está más acertado? De acuerdo a un fascinante Midrash acerca de los hábitos de sueño de Iaakov, los dos están equivocados.

En el capítulo 28 de Génesis, leemos como pasa la noche Iaakov en el Monte Moriá, (la "Montaña de Templo") mientras viajaba de Tierra Santa a Jarán.

"Llegó al lugar y durmió allí, pues el sol se había puesto... y se recostó en aquel lugar."

Como nuestros Sabios reiteradamente enfatizan, la Torá no contiene una sola palabra o letra extra. Entonces, cuál es el significado de la línea aparentemente superflua, " y se recostó en aquel lugar?" (La Tora ya nos dijo que "él durmió allí".) ¿Qué mensaje está oculto en estas palabras?

Dice el Midrash: En ese lugar se acostó, pero durante los catorce años que estuvo oculto en la casa de Eber nunca se acostó... En ese lugar él se acostó, pero durante todos los veinte años en los que estuvo en la casa de Laban, tampoco se acostaba.

"Esa noche", la noche que Iaakov la pasó en el lugar más santo en la tierra, estuvo enmarcada entre el período más intensamente espiritual y el período más intensamente material de su vida. Los catorce años previos a esa noche, Iaakov se retiró en la casa de su maestro Eber (el bis bisnieto de Noaj), consagrando cada momento a la persecución de la Sabiduría Divina. Durante los veinte años que siguieron a esa noche, Iaakov trabajó como empleado de su confabulador tío Laban, mientras cuidaba sus ovejas y adquiría una fortuna propia; sabemos por su propio testimonio, que su devoción a la tarea era tan absoluta que "el sueño escapó mis ojos" (Génesis 31:40).

Pero durante esa única noche que unió ambos periodos, Iaakov "se acostó"

Cuando una persona se acuesta, la posición de su cabeza y el resto de su cuerpo se encuentran en el mismo plano. Haciendo esto, él renuncia a la ventaja más importante que un humano tiene por encima de los otros animales - el hecho de que en el ser humano, la cabeza se posiciona sobre el cuerpo.

De acuerdo a las enseñanzas de nuestros Sabios, la posición erecta del hombre es mucho más que un rasgo de su anatomía física. Más bien, refleja una verdad más profunda: que en el ser humano, la mente gobierna el corazón, la cabeza gobierna a su físico.

"Esta - escribe Rabi Schneur Zalman de Liadi en su Tania - es la naturaleza innata del hombre. Una persona que permite ser gobernada por sus emociones o los instintos, es una persona que ha renunciado al rasgo más importante de su humanidad, la ventaja más importante del hombre sobre la bestia".

Esta, dice el Lubavitcher Rebe, es la importancia más profunda de la declaración del Midrash cuando dice que Iaakov no "se acostó" durante los 14 años que estuvo en la casa de Eber, ni durante los 20 años que estuvo empleado en lo de Laban. Iaakov nos esta diciendo que "la mente rige al corazón" esta regla se aplica a todas las áreas de vida, desde el esfuerzo más espiritual a la ocupación más material.

Todas las áreas de vida, es decir, excepto cuando estás en el Monte Moriá.

Porque hay también una verdad más alta. Una verdad que transciende lo físico y lo espiritual; una verdad que supera el intelecto y el instinto.

Di-s es tanto materia como espíritu. Él creó ambos reinos, y está igualmente presente en ambos. Él nos proporcionó las vías de conexión a Su verdad más alta en ambas áreas: por ejemplo, la plegaria es un momento de acción espiritual, de conexión con Di-s, mientras que la caridad es una senda física. Y Él nos proporcionó una guía - nuestra mente racional –con la cual poder navegar en ambas áreas de vida.

Pero nosotros también necesitamos estar conectados a la verdad Divina más alta que transciende el espíritu y la materia. De hecho, sólo debido a esta conexión es que nosotros podemos habitar dos mundos tan diversos e incluso podemos incorporar a ambos en nuestras vidas.

Es por ello que Iaakov debía pasar una noche en la Montaña Moria, el sitio del Templo Sagrado, el lugar de revelación más profunda de Di-s y el lugar de máximo compromiso del hombre en su servicio Divino: el lugar dónde la verdad Divina elemental está manifiesta. Sólo un encuentro con el monte Moria puede hacer un puente entre nuestros "años de Eber" y nuestros "años de Laban." Sólo un encuentro con el Monte Moria puede poner nuestros esfuerzos espirituales y nuestras persecuciones materiales en la misma vida, encausados para morar armoniosamente entre sí e incluso alimentarse y nutrirse mutuamente, e imponer las mismas normas de integridad en ambos.

Pero en el Monte Moria no hay reglas ni herramientas. Usted no puede asir o puede aprehender, usted no puede racionalizar o experimentar. Usted sólo puede rendirse a él. Usted sólo puede acostarse.

Nuestros momentos de "Monte Moria" son sumamente raros. Para Iaakov, una sola noche en 34 años era suficiente. Lo que es importante no es cuan a menudo vienen o cuánto tiempo duran, sino que su influencia sature todo lo que nosotros hacemos.

ImprimirEnvie esta pagina a un amigoComparta esto
Comentario2 Comentarios

Por Yanki Tauber
Yanki Tauber es editor de contenidos de Chabad.org

El contenido de esta pagina es de propiedad intelectual del autor, editor y / o Chabad.org, y es producido por nuestro socio en el contenido, Chabad.org. Si ha disfrutado de este articulo lo invitamos a distribuirlo, estipulando que ha cumplido con la politica de derechos de autor.
 

Comentarios de Lectores
Últimos comentarios:
Enviado: Mar 24, 2011
quisiera saber mas sobre el intelecto para la economia y ventajas y desventajas
gracias
Enviado Por julio, bogota, colombia

Enviado: Nov 9, 2010
Al final, volvemos a lo mismo, sea una noche o toda una vida, lo unico que nos da la vida es rendirnos al padre eterno, creador de todo, y de todos, para que el empareje cada una de nuestras vidas.y halla una armonia en lo material como lo espiritual.
Enviado Por Anónimo, Bucaramanga, Colombia



 


Comentaristas de la Parashá
La Amiga de Zahava
¿Qué tan Piadoso debo ser?
El Intelecto – ¡una gran herramienta!
La plegaria del pobre
Mi hijo el doctor